OAPAS deja inconclusa obra en Primero de Mayo y avisa después del caos vial
La tarde y noche del 20 de julio, automovilistas que circulaban por avenida Primero de Mayo se encontraron con una escena que generó preocupación y un severo congestionamiento: una excavación de grandes dimensiones ocupaba dos de los tres carriles disponibles, mientras el agua, la tierra removida y la falta de información hacían pensar que el pavimento había colapsado.
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales. Medios de comunicación locales, páginas vecinales e influencers reportaron inicialmente la presencia de un hundimiento o un “megasocavón”. Algunas publicaciones incluso alertaron sobre el riesgo de que la vialidad siguiera cediendo.
La realidad, aclarada horas después por el Organismo de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Naucalpan, era distinta: no se había formado un socavón. Se trataba de una excavación realizada por OAPAS para reparar una fuga de agua potable en una línea de 36 pulgadas.
Sin embargo, la aclaración no elimina el problema principal. Los trabajos fueron suspendidos por las lluvias, la excavación quedó abierta sobre una de las avenidas más importantes del municipio y la ciudadanía no recibió oportunamente una advertencia oficial sobre la afectación, los carriles cerrados, la duración estimada de las labores o las vías alternas disponibles.
El comunicado llegó después del caos y como reacción a las críticas, no antes como una medida de prevención.
No fue un socavón: fue una obra suspendida por la lluvia
En su comunicado, OAPAS informó que personal de Operación Hidráulica realizó trabajos para reparar una fuga de agua potable en una línea de 36 pulgadas ubicada sobre avenida Primero de Mayo, dentro del corredor industrial que el organismo identificó como colonia Industrial Atoto.
Para efectuar las maniobras fue necesario utilizar maquinaria pesada y realizar una excavación profunda. No obstante, las lluvias registradas durante la tarde del 20 de julio obligaron a suspender temporalmente los trabajos. El organismo aseguró que las labores se reanudarían a primera hora del día siguiente.
OAPAS también señaló que era falso que en la zona se hubiera formado un socavón y explicó que el agujero correspondía únicamente a la excavación realizada para reparar la fuga.
La suspensión de una maniobra durante una lluvia intensa puede responder a razones de seguridad para los trabajadores y para la propia infraestructura. Lo cuestionable es que una obra de esas dimensiones quedara inconclusa, ocupando la mayor parte de una avenida primaria, sin que previamente se difundiera una alerta vial clara y suficiente.
¿Dónde se encuentra la excavación?
El punto afectado se encuentra en la esquina de avenida Primero de Mayo 81, colonia San Luis Tlatilco, código postal 53580, con calle Vagones, zona conocida popularmente como “las vías”.
La excavación inutilizó dos de los tres carriles de avenida Primero de Mayo y también afectó la salida de calle Vagones hacia esta vialidad.
Esta última conexión tiene una importancia adicional porque conduce hacia la zona donde se encuentran “los juzgados de Naucalpan de las vías”. Los directorios disponibles ubican diversas instalaciones judiciales en Vagones número 45 y en calles cercanas como Venustiano Carranza.
Dos carriles cerrados y una avenida convertida en embudo
Avenida Primero de Mayo dispone de tres carriles en el tramo afectado. Al quedar dos de ellos ocupados por la excavación, la tierra removida, la maquinaria y los señalamientos, la circulación tuvo que concentrarse prácticamente en un solo carril.
El resultado fue previsible: filas de vehículos, avance lento, cambios forzados de carril y congestionamiento que se extendió hacia los cruces próximos.
Las imágenes difundidas muestran automóviles particulares, camionetas, transporte público y vehículos de carga intentando pasar por el reducido espacio disponible. La lluvia, el pavimento mojado y la visibilidad nocturna incrementaron el riesgo.
La situación también pudo afectar a las unidades que pretendían salir de calle Vagones, debido a que la excavación se encontraba justamente en la incorporación con Primero de Mayo.
¿Cuánto pueden durar las reparaciones?
OAPAS informó que los trabajos se reanudarían a primera hora después de la suspensión. Sin embargo, reanudar la obra no significa que la circulación pueda normalizarse inmediatamente.
La reparación de una línea de 36 pulgadas puede requerir varias etapas:
- Extraer el agua acumulada por la lluvia.
- Estabilizar las paredes de la excavación.
- Acceder a la tubería dañada.
- Reparar o sustituir el tramo afectado.
- Realizar pruebas para descartar nuevas fugas.
- Rellenar la excavación.
- Compactar el terreno por capas.
- Reconstruir la base de la vialidad.
- Reponer el asfalto.
- Retirar maquinaria y señalamiento.
Por las dimensiones de la línea, la necesidad de maquinaria pesada y las labores de relleno y compactación, es razonable anticipar que la afectación puede extenderse por lo menos durante un día adicional o incluso más, dependiendo del clima y de las condiciones encontradas.
Una reapertura apresurada, sin compactar correctamente el terreno, podría provocar hundimientos posteriores. Por ello, OAPAS debe informar cada etapa y anunciar con claridad cuándo podrán utilizarse nuevamente los tres carriles.
Vías alternas según el destino
Las siguientes rutas son orientativas. Antes de salir, se recomienda revisar Waze, Google Maps u otra aplicación de navegación, ya que las calles alternas también pueden saturarse.
| Si te diriges hacia… | Ruta sugerida |
|---|---|
| Ciudad de México, Toreo o Cuatro Caminos, viniendo de San Bartolo o Luis Donaldo Colosio | Evita incorporarte al tramo afectado de Primero de Mayo. Utiliza Vía Gustavo Baz hacia avenida 16 de Septiembre y continúa por esta última para buscar la incorporación a Periférico Norte o los accesos hacia Toreo. |
| San Bartolo, Chamapa o carretera Naucalpan–Toluca, viniendo de Periférico o CDMX | Desde Periférico utiliza avenida 16 de Septiembre; después continúa por avenida Universidad o Vía Gustavo Baz, según el destino, para enlazar con San Bartolo o Luis Donaldo Colosio sin pasar por el cierre. |
| Oda de Hierro o “Mono de Fierro”, viniendo de Periférico | Toma avenida 16 de Septiembre y después incorpórate a Vía Gustavo Baz en dirección al cruce con Primero de Mayo, donde se encuentra el monumento. La Oda de Hierro está ubicada en la intersección de Primero de Mayo y Gustavo Baz. El gobierno municipal confirma esta ubicación. |
| Periférico o CDMX, viniendo de la Oda de Hierro | Utiliza Vía Gustavo Baz hacia avenida 16 de Septiembre y continúa por esta última hacia Periférico. |
| Juzgados de las vías | Evita ingresar o salir por la esquina de Primero de Mayo. Busca el acceso por Venustiano Carranza o Río Hondo, de acuerdo con las indicaciones de tránsito y la ruta marcada en tiempo real. |
| Tlalnepantla, Satélite o Lomas Verdes | Utiliza Vía Gustavo Baz y posteriormente Lomas Verdes o Periférico, según el destino. |
| Zona industrial de Alce Blanco | Considera avenida 16 de Septiembre, Gustavo Baz o avenida de las Granjas, dependiendo del punto de origen. |
| San Mateo Nopala o Santa Cruz Acatlán | Utiliza avenida Universidad y Vía Adolfo López Mateos, evitando el tramo de Primero de Mayo cercano a Vagones. |
En otros cierres importantes de Naucalpan, el propio gobierno municipal ha recomendado rutas como Gustavo Baz, Vía Adolfo López Mateos y Circuito Circunvalación para reducir la presión sobre las vialidades afectadas. Estas alternativas aparecen en comunicados oficiales de movilidad.
La importancia de avenida Primero de Mayo
Primero de Mayo es una de las arterias estratégicas de Naucalpan. No se trata de una calle en la que pueda dejarse una excavación sin informar ampliamente a la población.
La avenida inicia en la zona de Periférico Norte y atraviesa uno de los principales corredores industriales y comerciales del municipio. En su recorrido permite enlazar con Vía Gustavo Baz, avenida Universidad y boulevard Luis Donaldo Colosio, además de facilitar los desplazamientos hacia San Bartolo y la carretera Naucalpan–Toluca.
También es utilizada por personas que se dirigen hacia Toreo, Cuatro Caminos y diferentes puntos de la Ciudad de México.
Por ella transitan:
- Trabajadores de las zonas industriales de Atoto, San Luis Tlatilco y Alce Blanco.
- Habitantes que viajan entre San Bartolo, Naucalpan Centro y Periférico.
- Usuarios del transporte público.
- Vehículos de carga y reparto.
- Estudiantes y trabajadores que se trasladan hacia la Ciudad de México.
- Personas que acuden a los juzgados de calle Vagones.
- Visitantes que utilizan Primero de Mayo como conexión metropolitana.
La avenida comienza en Periférico y termina en una bifurcación que permite continuar hacia Gustavo Baz, avenida Universidad o boulevard Luis Donaldo Colosio. Esta conectividad explica por qué la reducción de dos carriles puede alterar la circulación en buena parte de la zona industrial. La importancia de esta red vial está documentada en la descripción territorial de Naucalpan.

Obras en hora pico y sin agentes de tránsito: una fórmula para el caos
La molestia ciudadana no surgió solamente por la excavación. También fue provocada por una práctica que se ha vuelto recurrente en Naucalpan: intervenir vialidades principales a plena luz del día, sin avisos anticipados, sin un operativo vial suficiente y sin considerar las horas de mayor circulación.
Un usuario resumió la situación con ironía: “¿Y Tránsito? En su celular”. La expresión refleja el enojo de quienes quedaron atrapados en una avenida que ya presenta congestionamiento frecuente a la altura de Price Shoes y que, con dos de sus tres carriles inutilizados, se convirtió en un embudo.
Es comprensible que una fuga de agua potable deba atenderse inmediatamente. Lo que no resulta aceptable es ejecutar la maniobra sin acompañarla de una estrategia para reducir sus consecuencias. Si los trabajos debían realizarse durante el día, OAPAS y el gobierno municipal tenían que coordinar agentes de tránsito, cortes escalonados, señalamiento anticipado y desvíos antes de llegar al punto afectado.
Además, las obras se desarrollaron poco antes del horario en el que, durante las últimas semanas, las lluvias se han presentado con mayor frecuencia en Naucalpan. La posibilidad de que el clima obligara a suspender las maniobras era previsible y debió contemplarse desde la planeación. La autoridad pudo reforzar las cuadrillas, adelantar las tareas críticas o preparar un operativo para dejar la zona segura y con la menor afectación posible.
¿Dónde estaban los agentes de tránsito?
En las fotografías y reportes difundidos durante el congestionamiento no se observa una presencia suficiente de oficiales municipales dirigiendo la circulación, agilizando el paso por el único carril disponible o apoyando a los vehículos que intentaban salir de calle Vagones.
La ausencia resulta especialmente cuestionable porque la administración de Isaac Montoya ha presumido el fortalecimiento de su corporación. En enero de 2026 informó que Naucalpan contaba con un Grupo Femenil de Tránsito integrado por 40 agentes facultadas para infraccionar; posteriormente entregó cámaras corporales a sus elementos y creó una denominada Policía Ética para supervisar su actuación. El propio gobierno municipal difundió el equipamiento y las funciones de este grupo.
Frente a ese despliegue institucional, la pregunta ciudadana es válida: ¿por qué no había un operativo visible en una avenida primaria reducida de tres carriles a uno?
Un cuerpo de tránsito no debe limitarse a colocar multas. Su función también consiste en prevenir accidentes, orientar a los automovilistas, administrar cierres, proteger a los trabajadores y disminuir los congestionamientos ocasionados por obras públicas.
Cuando los agentes son visibles para infraccionar, pero no aparecen ante una afectación vial de esta magnitud, se fortalece la percepción ciudadana de que la corporación tiene una finalidad recaudatoria antes que una vocación de servicio.
La autoridad sabía dónde estaba la excavación, conocía que dos carriles quedarían inutilizados y podía anticipar que el tránsito se intensificaría. Dejar la movilidad a cargo de conos, cintas preventivas y los propios trabajadores de la obra fue insuficiente. El caos no fue consecuencia inevitable de la reparación: también fue resultado de la falta de planeación, comunicación y presencia operativa.
La información oficial llegó tarde
La principal crítica contra OAPAS y la administración morenista encabezada por Isaac Montoya no consiste en que hayan abierto el pavimento para reparar una fuga. La reparación era necesaria.
El problema fue la ausencia de una estrategia preventiva de comunicación y movilidad.
Antes de suspender los trabajos y dejar la excavación abierta, OAPAS debió publicar un aviso que incluyera:
- Ubicación exacta de la obra.
- Motivo de la excavación.
- Número de carriles afectados.
- Restricción en la salida de calle Vagones.
- Horario de suspensión de los trabajos.
- Tiempo aproximado para reanudarlos.
- Duración estimada de la reparación.
- Mapa con vías alternas.
- Recomendaciones para los conductores.
- Presencia de agentes de tránsito para ordenar la circulación.
Al revisar las publicaciones difundidas durante las primeras horas de la afectación, no se encontró un aviso preventivo de OAPAS ni de la página principal del Gobierno de Naucalpan que alertara a los conductores antes de que se produjera el congestionamiento.
Solamente después de que las imágenes se viralizaron y diferentes páginas afirmaron que se trataba de un socavón, OAPAS publicó su aclaración.
Un comunicado para reaccionar, no para prevenir
La diferencia entre informar y reaccionar es fundamental.
Una comunicación preventiva habría permitido que miles de conductores evitaran el tramo, cambiaran su horario de salida o utilizaran otra vialidad. También habría impedido que la excavación fuera interpretada como un hundimiento espontáneo.
En cambio, la autoridad guardó silencio durante las primeras horas y publicó una aclaración cuando la versión del socavón ya se había extendido.
La confusión no surgió de la nada. Las fotografías mostraban un agujero de grandes dimensiones, tierra removida, agua sobre el pavimento y solamente un carril disponible. Sin una explicación oficial visible, era previsible que usuarios y medios interpretaran la escena como un colapso del terreno.
El comunicado tardío se concentró en desmentir la existencia del socavón, pero no respondió la pregunta más importante: ¿por qué la ciudadanía no fue alertada desde que se decidió suspender la obra?
Informar a tiempo también es gobernar
Un gobierno no solamente debe reparar una fuga. También debe reducir los riesgos y afectaciones que sus propios trabajos generan.
Cuando una dependencia interviene una avenida primaria, la información oportuna permite prevenir accidentes, evitar embotellamientos, proteger a los trabajadores, facilitar el paso de ambulancias y ayudar a que los ciudadanos lleguen a sus empleos, escuelas, negocios o citas judiciales.
La falta de información afecta tanto a las y los vecinos de Naucalpan como a visitantes, transportistas y personas que utilizan el municipio únicamente como punto de conexión con la Ciudad de México u otros municipios.
Además, el silencio institucional deja un vacío que rápidamente es llenado por rumores, interpretaciones equivocadas y publicaciones alarmistas.
En esta ocasión, OAPAS se preocupó por desmentir que existiera un socavón cuando la versión ya se había viralizado. La prioridad debió ser informar, desde el momento en que se suspendieron las maniobras, que la excavación quedaría abierta, que dos carriles permanecerían inutilizados y que era necesario evitar la zona.
La comunicación pública no debe aparecer únicamente cuando comienzan las críticas. Debe funcionar antes, durante y después de cualquier obra que afecte la movilidad o represente un riesgo.
Una red hidráulica con problemas conocidos
La reparación ocurrió en un contexto en el que el propio OAPAS ha reconocido el deterioro de la red de agua potable.
En febrero de 2026, el organismo informó que las fugas en Naucalpan habían aumentado aproximadamente 30% debido al incremento de presión y a la antigüedad de las tuberías. Algunas líneas, de acuerdo con su titular, tienen más de 80 años. El número promedio de fugas atendidas diariamente pasó de entre 25 y 28 a alrededor de 36. El Heraldo Estado de México documentó estas declaraciones de OAPAS.
Este antecedente hace todavía más necesaria una estrategia de información inmediata. Si el organismo conoce la fragilidad de la red y la frecuencia con la que debe abrir vialidades para reparar fugas, debería contar con un protocolo para avisar sobre cierres, afectaciones y tiempos de atención.
Actualización 21/07/2026 a las 16:00 hrs: Un día después, OAPAS publicó un video y precisó las vías alternas
La tarde del 21 de julio de 2026, un día después de que comenzaron los trabajos y se generó el congestionamiento en avenida Primero de Mayo, OAPAS difundió un video desde el lugar de la excavación para explicar con mayor detalle la situación.
En la grabación, Mauricio Figueroa, subgerente de Agua Potable del organismo, confirmó que los trabajos comenzaron el día anterior para atender una fuga en una tubería de 36 pulgadas.
El funcionario reiteró que no se trataba de un socavón, sino de una excavación necesaria para introducir equipos de videograbación y localizar con precisión el punto donde se encontraba la fuga.
También reveló un dato relevante: la tubería de Naucalpan tiene más de 50 años de antigüedad, motivo por el que, según explicó, se presentan fugas frecuentes en distintos puntos del municipio.
La antigüedad de la infraestructura ayuda a entender la necesidad de la reparación, pero no justifica la falta de una estrategia oportuna de comunicación y movilidad. Si OAPAS conoce el deterioro de la red y sabe que este tipo de intervenciones puede prolongarse, también debería contar con protocolos para informar inmediatamente sobre cierres, carriles afectados y rutas alternas.
La información más completa llegó cuando las afectaciones ya habían ocurrido
Aunque el comunicado difundido la noche anterior invitaba de manera general a tomar precauciones y considerar otras rutas, fue hasta la tarde del 21 de julio cuando OAPAS publicó un video explicativo e indicó alternativas concretas:
- Vía Gustavo Baz.
- Avenida San Luis Tlatilco.
El horario también resulta cuestionable. OAPAS señaló que las labores continuaban “desde temprana hora”, pero el video fue publicado hasta las 16:00 horas aproximadamente, cuando numerosos conductores ya habían circulado por la zona y se aproximaba nuevamente uno de los periodos de mayor carga vehicular.
La comunicación volvió a llegar después de iniciadas las maniobras, no antes para permitir que automovilistas, transportistas y usuarios del transporte público planearan sus recorridos.
El video permitió aclarar la naturaleza de la excavación, pero todavía dejó preguntas sin respuesta: ¿cuándo terminarán los trabajos?, ¿cuánto tiempo permanecerán cerrados los dos carriles?, ¿cuándo se repondrá el pavimento? y ¿qué operativo implementará Tránsito Municipal para evitar otro congestionamiento?
Informar que una obra continúa no es suficiente. En una arteria tan importante como Primero de Mayo, la ciudadanía necesita horarios, duración estimada, carriles afectados, rutas alternas precisas y actualizaciones constantes hasta la reapertura total.
Concluyen los trabajos y rehabilitan la carpeta asfáltica
Finalmente, la fuga reportada el pasado 20 de julio en Avenida Primero de Mayo quedó reparada, junto con la rehabilitación de la carpeta asfáltica afectada durante las maniobras. La vialidad fue cerrada correctamente y el pavimento quedó restituido, con lo que concluyeron los trabajos en este punto.
Resulta positivo que, en esta ocasión, la intervención no se limitara únicamente a reparar la tubería, sino que también se atendiera el daño provocado en la superficie de rodamiento. En otras zonas de Naucalpan, los trabajos hidráulicos suelen dejar excavaciones abiertas o pavimento deteriorado durante varios días, mientras se espera la intervención del área encargada del bacheo.
La rapidez con la que fue concluida la reparación podría estar relacionada con la importancia de Avenida Primero de Mayo, una de las principales vialidades del municipio, así como con la atención pública que generó el caso después de que inicialmente fuera confundido con un socavón.
Más allá de las razones que aceleraron la intervención, este caso demuestra que una adecuada coordinación entre las áreas responsables permite reparar una fuga y restablecer la vialidad de manera integral. Lo deseable es que este mismo nivel de respuesta se aplique en todas las colonias de Naucalpan, incluso cuando los problemas no reciben atención mediática.
Conclusión
La afectación en avenida Primero de Mayo no fue provocada por un socavón, sino por una excavación realizada para reparar una fuga en una línea de agua potable de 36 pulgadas.
Las lluvias del 20 de julio obligaron a OAPAS a suspender los trabajos, pero la obra quedó inconclusa en la esquina de avenida Primero de Mayo y calle Vagones, inutilizando dos de los tres carriles y afectando también la conexión con la zona de los juzgados.
El organismo aclaró la situación cuando la confusión ya se había extendido. Lo que no explicó fue por qué no publicó desde un inicio una alerta preventiva con la ubicación, duración de los trabajos, carriles cerrados y vías alternas.
Seguramente las reparaciones requerirán por lo menos un día más y podrían prolongarse dependiendo de las condiciones climáticas y técnicas. Por ello, recomendamos evitar el tramo, anticipar los traslados y utilizar rutas alternas.
OAPAS y el gobierno de Isaac Montoya deben mantener informada a la ciudadanía hasta que la excavación sea rellenada, el pavimento reconstruido y los tres carriles puedan utilizarse con seguridad. Informar después del caos no es prevención: es llegar tarde a un problema que la propia autoridad ya conocía.
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