Jóvenes dañan pavimento nuevo de Av. Pino Suárez
La noche del 9 de septiembre de 2026, a las 23:18 horas, dos personas aparentemente jóvenes fueron captadas por una cámara de seguridad mientras transitaban por un tramo recién pavimentado de avenida Pino Suárez, en Naucalpan. En las imágenes, uno de ellos aparece agachado sobre el concreto todavía fresco y, de acuerdo con la denuncia vecinal, dañándolo. El hecho ha causado indignación porque la rehabilitación fue conseguida después de años de solicitudes y de gestiones realizadas por vecinos de San Lorenzo Totolinga Segunda Sección y su COPACI.
En resumen: ¿qué ocurrió en avenida Pino Suárez?
Dos jóvenes fueron captados a las 23:18 horas del miércoles 9 de septiembre dentro de uno de los tramos de avenida Pino Suárez que se encuentran en proceso de reconstrucción. Mientras uno permanece de pie, otro se aproxima al concreto todavía fresco y es registrado por la cámara de seguridad cuando se inclina y manipula la superficie recién colocada.
El hecho resulta particularmente criticable porque no se trata únicamente de dañar concreto: se afecta una obra que los propios habitantes de la zona tuvieron que gestionar durante años para recuperar una vialidad fundamental para San Lorenzo Totolinga y comunidades vecinas.
Puntos clave
- La grabación tiene como referencia temporal las 23:18:13 horas del 9 de septiembre de 2026.
- En el fotograma se observan dos personas aparentemente jóvenes en el tramo en construcción.
- Uno de ellos viste ropa predominantemente oscura; el segundo porta una prenda roja con un distintivo circular claro en la espalda y aparece agachado directamente sobre la superficie recién pavimentada.
- Vecinos señalan que el concreto todavía se encontraba fresco y denuncian que uno de los jóvenes lo dañó.
- La rehabilitación de avenida Pino Suárez fue solicitada durante años y gestionada por habitantes de San Lorenzo Totolinga Segunda Sección y representantes del COPACI.
- El Gobierno de Naucalpan informó que esta intervención contempla 360 metros lineales, 2 mil 895 metros cuadrados de concreto hidráulico y una inversión de 7 millones de pesos. (Gobierno Naucalpan)
- Pino Suárez funciona como una vialidad de conexión para sectores de La Raquelito, San Lorenzo Totolinga Primera y Segunda Sección y Ampliación San Lorenzo, además de integrarse con otras vialidades de la zona. (Waze)
Contexto general: una avenida que los vecinos llevaban años pidiendo que se reparara
Para entender por qué las imágenes han generado molestia entre habitantes de la zona, hay que explicar primero qué representa avenida Pino Suárez para estas comunidades.
Durante años, vecinos denunciaron el deterioro de esta vialidad y solicitaron su rehabilitación. No era únicamente un problema estético: el estado del pavimento afectaba la circulación de vehículos, el transporte público, el tránsito peatonal y los desplazamientos cotidianos entre distintos sectores de San Lorenzo Totolinga.

La demanda permaneció pendiente durante distintas administraciones.
Finalmente, durante 2026, vecinos de San Lorenzo Totolinga Segunda Sección, acompañados por integrantes y representantes de su Consejo de Participación Ciudadana (COPACI), continuaron las gestiones ante la actual administración para conseguir que la avenida fuera intervenida.
La existencia de esa exigencia ciudadana incluso fue reconocida oficialmente.
Cuando el Ayuntamiento anunció el inicio de la rehabilitación el 28 de junio de 2026, señaló que Pino Suárez había pasado más de 40 años sin una intervención de esta magnitud y que la obra había sido incorporada al Plan de Obra Pública para responder a las peticiones que vecinos realizaron de manera insistente durante años. En ese acto participó además Andrés Espinal Campuzano, presidente del COPACI de San Lorenzo Totolinga. (Gobierno Naucalpan)
Es decir, el concreto que aparece en la grabación no llegó ahí por casualidad.
Detrás existen solicitudes, reuniones, gestiones, seguimiento y vecinos que dedicaron tiempo para conseguir que una necesidad comunitaria fuera finalmente atendida.
Y esa circunstancia cambia por completo la lectura de lo ocurrido la noche del 9 de septiembre.
¿Qué ocurrió la noche del 9 de septiembre?
El material proporcionado por vecinos corresponde a una cámara de seguridad instalada en la zona. En la parte superior derecha del fotograma puede observarse claramente la fecha 2026-09-09 y la hora 23:18:13. La escena ocurre de noche, sobre uno de los tramos intervenidos de avenida Pino Suárez. En la grabación aparecen dos personas aparentemente jóvenes.
Una de ellas viste ropa oscura y permanece de pie a un costado del área recién trabajada, cerca de uno de los elementos utilizados para delimitar la obra.
La segunda persona porta una prenda roja con un distintivo circular de color claro en la espalda. En el momento captado por la cámara se encuentra agachada y directamente sobre el concreto recientemente colocado, apoyándose e interviniendo la superficie.
De acuerdo con los vecinos que denunciaron los hechos, ese joven dañó el pavimento mientras todavía se encontraba fresco.
La imagen permite apreciar además que el tramo continuaba claramente en condiciones de obra: existen elementos de delimitación y la superficie intervenida se distingue del resto de la calle.
Por ello resulta difícil presentar lo ocurrido simplemente como que dos personas caminaron accidentalmente por una calle sin advertir que había trabajos.
Al menos en el momento captado por la cámara, uno de ellos aparece detenido, agachado y actuando directamente sobre la superficie recién colocada.
El concreto todavía estaba en proceso de fraguado y curado
Este detalle no es menor.
La obra de Pino Suárez utiliza concreto hidráulico MR-40 de 15 centímetros de espesor, según informó el Ayuntamiento al presentar el proyecto. (Gobierno Naucalpan)
Una superficie de concreto recién colocada no se convierte inmediatamente en un pavimento terminado por el simple hecho de haber sido extendida.
Después de la colocación existen procesos de acabado, fraguado y curado antes de que el pavimento alcance las condiciones necesarias para soportar normalmente las cargas y el tránsito.
Las guías técnicas del American Concrete Institute consideran precisamente el curado, la inspección y el momento de apertura al tránsito como etapas que deben ser controladas en la construcción de pavimentos de concreto.
Cuando alguien pisa, presiona, raspa o manipula una superficie que todavía no ha endurecido suficientemente, puede dejar deformaciones, huellas o alteraciones en el acabado.
Eso no significa que a partir de la fotografía pueda afirmarse que la estructura completa del pavimento haya quedado comprometida. El alcance real del daño tendría que determinarlo técnicamente el personal encargado de la obra.
Pero precisamente por eso se delimita un tramo mientras el concreto está fresco: para evitar que peatones, vehículos o cualquier otra intervención alteren un trabajo que todavía no ha concluido.
Una vialidad que comunica a varias comunidades
La importancia de Pino Suárez tampoco se limita únicamente a las viviendas ubicadas frente al tramo donde ocurrió el incidente.
Los registros públicos permiten ubicar la vialidad dentro del corredor conformado por La Raquelito y distintas secciones de San Lorenzo Totolinga.
El propio Gobierno de Naucalpan identifica avenida Pino Suárez como una de las vialidades principales de La Raquelito y señala que su reconstrucción busca mejorar la movilidad, la circulación vehicular y las condiciones del transporte público. (Gobierno Naucalpan)
También existen registros oficiales de domicilios ubicados sobre Pino Suárez tanto en San Lorenzo Totolinga Primera Sección como en San Lorenzo Totolinga Segunda Sección. Un registro del Instituto Electoral del Estado de México ubica, por ejemplo, la calle Pino Suárez dentro de San Lorenzo Totolinga Segunda Sección, mientras que documentación municipal sitúa el mismo eje vial dentro de la Primera Sección. (IEEM)
Otro registro electoral identifica un domicilio sobre Pino Suárez dentro de Ampliación San Lorenzo. (IEEM)
Por ello, de manera práctica, Pino Suárez funciona como un corredor local para habitantes de:
La Raquelito — San Lorenzo Totolinga Primera Sección — San Lorenzo Totolinga Segunda Sección — Ampliación San Lorenzo.
Además, documentación pública acredita que Pino Suárez tiene conexión en este sector con Calzada de Guadalupe. (Legislación Edomex)
Calzada de Guadalupe, a su vez, articula la movilidad hacia sectores como San Lorenzo Totolinga Segunda Sección, Santa Lilia Chamapa, San Rafael Chamapa Segunda Sección y el entorno de Emiliano Zapata. (IEEM)
Esto no significa que avenida Pino Suárez atraviese directamente todas esas colonias de principio a fin, sino que forma parte de una red vial que permite comunicar a esas comunidades entre sí.
Ahí está precisamente el valor de la obra.
No se está pavimentando una calle que beneficia solamente a unas cuantas viviendas: se está recuperando un eje de movilidad utilizado por habitantes de varias comunidades.
Una obra de 7 millones de pesos conseguida después de décadas de espera
La rehabilitación anunciada para Pino Suárez contempla aproximadamente 2 mil 895 metros cuadrados de pavimentación, 360 metros lineales y una inversión municipal de 7 millones de pesos.
El proyecto incluye además renivelación de pozos y registros, reconstrucción de banquetas, nuevas guarniciones, iluminación, señalamiento horizontal, pintura y reductores de velocidad. (Gobierno Naucalpan)
El Ayuntamiento calculó que la intervención beneficiaría a más de 100 mil habitantes de la zona. (Gobierno Naucalpan)
Todavía el 7 de septiembre, apenas dos días antes de que fueran captados los jóvenes, el Gobierno Municipal informaba que continuaban los trabajos de reconstrucción con concreto hidráulico en Pino Suárez. (Gobierno Naucalpan)
Por eso resulta todavía más difícil comprender la conducta registrada el día 9.
La obra ni siquiera estaba terminada.
Mientras trabajadores continuaban colocando el concreto y los vecinos esperaban finalmente poder utilizar una avenida rehabilitada, alguien decidió intervenir una superficie que apenas se encontraba fraguando.
¿Quiénes están involucrados?
En este episodio existen tres actores claramente diferenciados.
Por un lado están los vecinos de San Lorenzo Totolinga Segunda Sección y representantes comunitarios, quienes participaron en las gestiones para conseguir la rehabilitación.
En segundo término se encuentra el Gobierno Municipal de Naucalpan, responsable de ejecutar y supervisar la obra con recursos públicos.
Y finalmente aparecen las dos personas aparentemente jóvenes registradas por la cámara de seguridad la noche del 9 de septiembre, una de las cuales es señalada por los vecinos como responsable de dañar el concreto fresco.
Hasta ahora no existe información que permita identificar públicamente a estas personas, por lo que la crítica debe concentrarse en la conducta registrada y no en promover un linchamiento o atribuirles otros comportamientos que no estén documentados.
¿Por qué importa? Porque no dañó “algo del gobierno”
Aquí se encuentra la parte central del problema.
Existe una idea profundamente equivocada según la cual dañar una calle, una luminaria, un parque, una banqueta o cualquier otro elemento público equivale simplemente a perjudicar al gobierno.
No es así.
El joven que dañó el concreto no dañó al presidente municipal. No dañó al COPACI. No dañó a un partido político. Dañó una obra que fue pagada con recursos públicos y que utilizarán sus propios vecinos.
Y en este caso existe incluso un elemento adicional.
La obra había sido gestionada por la propia comunidad.
Mientras algunos habitantes acudieron ante las autoridades, insistieron, solicitaron reuniones, dieron seguimiento y buscaron que después de décadas se atendiera Pino Suárez, otra persona necesitó apenas unos segundos para afectar parte del trabajo conseguido.
Esa contradicción es lo verdaderamente lamentable.
Hay comunidades que pasan años reclamando que las autoridades volteen a verlas.
Cuando finalmente se consigue una obra, lo mínimo que debería existir es respeto por ese esfuerzo.
Civismo también es respetar aquello que otros vecinos consiguieron
El civismo no consiste únicamente en participar en ceremonias, respetar símbolos patrios o conocer derechos y obligaciones.
También se demuestra en acciones mucho más sencillas.
Es respetar la banqueta que utilizan todos.
No destruir una luminaria.
No tirar basura en la calle.
No vandalizar un parque.
No arrancar señalizaciones.
Y, evidentemente, no entrar a un tramo en construcción para dañar concreto recién colocado.
Lo preocupante de la conducta captada en Pino Suárez es precisamente la falta de conciencia respecto de aquello que es común.
Una persona puede considerar que una marca en concreto no tiene importancia porque no salió dinero directamente de su bolsillo en ese momento.
Pero sí salió.
Los recursos municipales provienen de una hacienda pública que pertenece a la colectividad.
Si algo recién construido debe repararse porque alguien lo dañó, la mano de obra, los materiales y el tiempo necesarios para corregirlo vuelven a salir de recursos que podrían utilizarse en otra necesidad.
Lo público no es aquello que no tiene dueño. Lo público es aquello que nos pertenece a todos.
No fue necesario que un policía estuviera ahí para saber que estaba mal
También existe una reflexión elemental.
No debería ser necesario tener una patrulla, un policía o una cámara frente a cada metro de pavimento para evitar que alguien lo destruya.
El verdadero civismo aparece precisamente cuando una persona decide respetar algo aunque nadie aparentemente la esté observando.
A las 23:18 de la noche probablemente quienes caminaban por Pino Suárez pensaron que no había nadie alrededor.
Pero una cámara registró la escena.
Más importante todavía: aunque esa cámara no hubiera existido, la conducta seguiría siendo igualmente incorrecta.
La ausencia de vigilancia no convierte una obra pública en un espacio disponible para hacer lo que se quiera.
Lo que se sabe hasta ahora
Se tiene documentado que la grabación corresponde a las 23:18 horas del 9 de septiembre de 2026 y que en ella aparecen dos personas aparentemente jóvenes.
Uno viste ropa predominantemente oscura y permanece de pie cerca del tramo delimitado.
El otro porta una prenda roja con un distintivo claro en la espalda y aparece agachado directamente sobre la superficie recién trabajada.
Vecinos denuncian que este último dañó el concreto que todavía se encontraba fresco.
También está confirmado que los trabajos de reconstrucción de avenida Pino Suárez continuaban apenas dos días antes y que forman parte de una obra pública de concreto hidráulico promovida después de una demanda vecinal acumulada durante décadas. (Gobierno Naucalpan)
Lo que falta por aclarar
Lo que todavía debería determinarse es qué daño concreto sufrió la superficie, si únicamente quedó una afectación en el acabado o si fue necesario retirar, corregir o volver a trabajar alguna parte del tramo.
También falta conocer si los responsables de la obra realizaron una inspección después del incidente y si las personas que aparecen en las imágenes pudieron ser identificadas.
No sería responsable afirmar, sólo a partir del fotograma, que todo el pavimento fue estructuralmente afectado.
Pero tampoco debe minimizarse el hecho de que alguien intervino deliberadamente una superficie que todavía estaba en proceso de construcción.
Posibles consecuencias: dañar bienes públicos también puede ser una infracción
La conducta tampoco necesariamente queda únicamente en una crítica social.
El Bando Municipal de Naucalpan 2026, en su artículo 182, contempla las infracciones contra la propiedad en general y el medio ambiente.
La fracción X incluye actos intencionales o imprudenciales que tengan como consecuencia dañar, maltratar, ensuciar o hacer uso indebido de inmuebles, postes, semáforos, señalizaciones viales o de obra, parques, jardines y otros bienes semejantes. El propio ordenamiento establece competencia del Juzgado Cívico respecto de daños dentro del límite ahí previsto.
Además, al determinar una sanción, el artículo 179 ordena considerar si se causó daño a alguna instalación o servicio público y, en su caso, el monto correspondiente.
Será la autoridad competente la que, en caso de existir denuncia e identificación, tendría que determinar si la conducta concreta encuadra en alguna infracción y cuál sería la responsabilidad correspondiente.
Análisis: una comunidad construye durante años lo que alguien puede dañar en segundos
El episodio de Pino Suárez sirve para ilustrar un problema que rebasa esta calle.
Gran parte de la discusión pública se concentra en exigir responsabilidades a los gobiernos, y eso es correcto.
Los gobiernos deben construir obras de calidad, transparentar los recursos, cumplir plazos, dar mantenimiento y responder cuando una calle se encuentra abandonada.
Pero existe otra mitad de la ecuación que pocas veces queremos discutir: la responsabilidad que tenemos los propios ciudadanos una vez que esos espacios existen.
No podemos pedir parques mientras toleramos que se destruyan.
No podemos reclamar luminarias mientras alguien las rompe.
No podemos exigir calles nuevas y después considerar gracioso dejar una marca en el concreto fresco.
Quien exige mejores servicios tiene exactamente el mismo derecho a exigir que otros ciudadanos los respeten.
En San Lorenzo Totolinga Segunda Sección, además, esa responsabilidad adquiere un significado mayor porque fueron los propios vecinos quienes empujaron la gestión de la obra.
No resulta exagerado entonces que exista indignación.
Años de solicitudes frente a segundos de irresponsabilidad.
Ese contraste resume lo ocurrido.
Opinión editorial | Metrópoli.click
Lo registrado en avenida Pino Suárez no debería romantizarse como una travesura ni mucho menos como que alguien “se puso artístico”.
No es arte dañar aquello que le pertenece a toda una comunidad. Tampoco es rebeldía ni diversión: es falta de civismo.
El señalamiento debe dirigirse a la conducta y no convertirse en un linchamiento contra una persona cuya identidad ni siquiera está establecida públicamente.
Pero eso no significa suavizar la crítica.
Resulta profundamente lamentable que mientras vecinos de San Lorenzo Totolinga Segunda Sección dedicaron tiempo a gestionar una obra que beneficiará a su comunidad, alguien llegue por la noche y decida dañarla sin pensar en absolutamente nadie más.
Quien actuó sobre ese concreto debería entender algo muy sencillo:
esa calle también la va a utilizar él.
Probablemente también la utilizarán su familia, sus amigos, sus vecinos y las personas que diariamente se trasladan entre La Raquelito y San Lorenzo Totolinga.
Eso es precisamente vivir en comunidad: comprender que nuestras acciones no terminan en nosotros mismos.
Se puede exigir mucho al gobierno —y debe hacerse—, pero también debemos exigirnos algo como sociedad. Respeto.
Porque conseguir una mejor ciudad depende de que las autoridades hagan su trabajo, pero conservarla depende también de que los ciudadanos no destruyamos lo que tanto trabajo cuesta construir.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo fueron captados los jóvenes en avenida Pino Suárez?
La cámara registra la fecha 9 de septiembre de 2026 y la hora 23:18:13.
¿Qué se observa en la grabación?
Se observan dos personas aparentemente jóvenes. Una viste ropa oscura y permanece de pie, mientras otra, con una prenda roja y un distintivo circular claro en la espalda, aparece agachada sobre el concreto recién colocado. Vecinos denuncian que esta última persona dañó la superficie.
¿Quién gestionó la rehabilitación de Pino Suárez?
Vecinos de San Lorenzo Totolinga Segunda Sección y representantes del COPACI realizaron gestiones para conseguir la atención de la vialidad. El propio Ayuntamiento reconoció que la obra fue incorporada para responder a una petición vecinal que llevaba años realizándose. (Gobierno Naucalpan)
¿Cuánto se está invirtiendo en la obra?
El Gobierno de Naucalpan informó una inversión de 7 millones de pesos para aproximadamente 2 mil 895 metros cuadrados y 360 metros lineales de intervención con concreto hidráulico. (Gobierno Naucalpan)
¿Qué comunidades comunica Pino Suárez?
Los registros públicos ubican tramos o domicilios de este eje en La Raquelito, San Lorenzo Totolinga Primera Sección, San Lorenzo Totolinga Segunda Sección y Ampliación San Lorenzo. Además, se integra con Calzada de Guadalupe y otras vialidades que comunican con comunidades aledañas. (Waze)
¿Puede existir una sanción por dañar una obra pública?
Sí puede existir responsabilidad administrativa si la autoridad acredita el daño y la participación de una persona. El Bando Municipal 2026 contempla como infracción diversos actos intencionales o imprudenciales que dañen bienes y elementos del espacio público.
Conclusión
Lo ocurrido la noche del 9 de septiembre en avenida Pino Suárez deja una imagen difícil de ignorar.
De un lado están los vecinos de San Lorenzo Totolinga Segunda Sección que durante años tuvieron que insistir para que una avenida deteriorada fuera reparada.
Del otro, una cámara registra cómo, a las 23:18 horas, un joven se aproxima a una superficie todavía fresca y, de acuerdo con la denuncia vecinal, la daña. Una comunidad puede tardar años en conseguir una obra. Dañarla puede tomar apenas unos segundos.
Por eso este episodio no debería quedarse únicamente como la imagen de un joven sobre concreto fresco. Debería servir para recordar que exigir una mejor colonia también implica aprender a respetarla.
Pino Suárez fue gestionada por los vecinos, se paga con recursos de todos y será utilizada por la propia comunidad. Dañarla es, al final, dañarnos a nosotros mismos.
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