Parquímetros en Naucalpan: historia, rechazo vecinal y regreso del cobro en vía pública con NauPark
Naucalpan vuelve a discutir uno de los temas urbanos más polémicos de los últimos años: los parquímetros. El gobierno municipal 2025-2027 aprobó un nuevo reglamento y la delimitación de polígonos para cobrar el estacionamiento en vía pública, mientras vecinos y comerciantes de zonas como Ciudad Satélite y Zona Azul advierten falta de consulta, impacto económico y riesgo de convertir el espacio público en un negocio privado.

En resumen sobre los Parquímetros en Naucalpan
Los parquímetros en Naucalpan no son un proyecto nuevo. Desde 2013 han generado rechazo vecinal, disputas en Cabildo, señalamientos de opacidad, suspensión de operaciones y equipos abandonados. En 2026, el gobierno de Isaac Montoya aprobó un nuevo Reglamento de Parquímetros y los polígonos donde se implementará el sistema NauPark.
Puntos clave de los Parquímetros en Naucalpan
- El 24 de abril de 2026, el Cabildo de Naucalpan aprobó el nuevo Reglamento de Parquímetros y los polígonos de operación.
- El Reglamento fue aprobado por mayoría, con una abstención de la duodécima regidora Ana Ramírez Cendón.
- El acuerdo de polígonos fue aprobado por mayoría, con un voto en contra de la misma regidora.
- Las zonas previstas incluyen Naucalpan Centro, El Mirador, Industrial Alce Blanco, Centro Comercial Satélite, Lomas de Tecamachalco, Zona Azul y Boulevares.
- Vecinos y comerciantes de Ciudad Satélite y Zona Azul se manifestaron el 9 de junio de 2026 contra la posible instalación del sistema.
- La historia de los parquímetros en Naucalpan inició con fuerza en la administración de David Sánchez Guevara, continuó con Edgar Olvera, fue retomada parcialmente con Patricia Durán, quedó latente con Angélica Moya y ahora regresa con Isaac Montoya.
- El principal reclamo ciudadano no es sólo el cobro, sino la falta de consulta, la transparencia sobre el operador, el destino de los recursos y el impacto en trabajadores, comercios y residentes.
Parquímetros en Naucalpan: un conflicto que no empezó en 2026
La discusión sobre los parquímetros en Naucalpan volvió a tomar fuerza en junio de 2026, pero el conflicto tiene más de una década de antecedentes. Para entender lo que ocurre hoy en Ciudad Satélite, Zona Azul, Boulevares y otras zonas comerciales del municipio, es necesario revisar una historia marcada por promesas de ordenamiento vial, rechazo ciudadano, dudas sobre concesiones, equipos abandonados y cambios de administración.
El discurso oficial se ha repetido en distintas etapas: ordenar el espacio público, combatir a franeleros, generar rotación vehicular, mejorar la movilidad y destinar recursos a infraestructura urbana. Sin embargo, del lado ciudadano, el proyecto ha sido recibido con desconfianza por una razón central: la experiencia previa no dejó una percepción de mejora, sino de cobro, opacidad y abandono.
En 2026, el gobierno de Isaac Montoya retomó el modelo con el programa NauPark, después de que el Cabildo aprobara el nuevo Reglamento de Parquímetros de Naucalpan de Juárez y la delimitación de polígonos donde se implementaría el sistema de cobro de derechos por estacionamiento en vía pública.
La protesta del 9 de junio de 2026 en la Zona Azul de Ciudad Satélite muestra que el rechazo no es menor. Vecinos y comerciantes señalan que el proyecto pretende avanzar sin una consulta suficiente a residentes, negocios, trabajadores, visitantes y personas que diariamente usan esas zonas por necesidad laboral, comercial o de movilidad.
David Sánchez Guevara: el arranque del programa y el primer rechazo fuerte
El primer antecedente fuerte de los parquímetros en Naucalpan se ubica en la administración de David Sánchez Guevara, entre 2013 y 2015.
El programa inició formalmente el 1 de marzo de 2013 con la instalación de 70 parquímetros en zonas comerciales de Ciudad Satélite, La Florida y Bulevares. La tarifa reportada en ese momento fue de 8 pesos por hora, con 15 minutos de tolerancia, en horario de 8:00 a 22:00 horas, los 365 días del año.
La justificación inicial fue similar a la que hoy se escucha: ordenar las zonas comerciales, liberar espacios ocupados durante largos periodos, reducir la presencia de franeleros y mejorar la movilidad. Sin embargo, el proyecto rápidamente enfrentó oposición vecinal y política.
Con el paso de los meses, el programa se extendió o se planteó para más puntos del municipio, incluyendo zonas como Tecamachalco, Naucalpan Centro, Unidad Cuauhtémoc y áreas cercanas al Palacio Municipal. Lo que en el discurso se presentó como una herramienta de orden urbano terminó convirtiéndose en un conflicto de confianza pública.
El Cabildo que quiso retirar los parquímetros durante la administración de David Sánchez
Un punto relevante en esta historia es que el rechazo a los parquímetros no provino únicamente de vecinos o de partidos opositores. Durante la propia administración de David Sánchez, regidores tanto afines al gobierno como de oposición se pronunciaron por retirar o eliminar el programa.
De acuerdo con los antecedentes periodísticos de la época, un grupo de siete regidores y un síndico, conocido como el G8, propuso retirar los parquímetros y dejar de cobrar infracciones. El entonces alcalde sostuvo que el Cabildo no tenía facultades para revocar unilateralmente el convenio celebrado con la empresa ParkingMeter.
Este episodio es clave porque muestra que la controversia fue institucional. No se trató sólo de una protesta externa ni de una disputa partidista: dentro del Cabildo existió una fractura sobre la continuidad del proyecto.
La lectura política es clara: desde su origen, los parquímetros en Naucalpan estuvieron acompañados por una tensión entre la promesa de ordenamiento y la percepción ciudadana de negocio privado sobre la vía pública.
Edgar Olvera: suspensión, nuevo reglamento y reactivación del modelo
Con la llegada de Edgar Olvera Higuera a la presidencia municipal en 2016, el gobierno de Naucalpan suspendió la operación del sistema. La razón oficial fue que el contrato con la empresa concesionaria había vencido el 31 de diciembre de 2015, por lo que la ciudadanía no debía depositar dinero ni podía ser multada por no pagar.
Esa decisión fue presentada como una respuesta a irregularidades, abusos y señalamientos de corrupción asociados a la etapa previa. Sin embargo, la suspensión no significó el fin del modelo.
En 2017, la administración de Edgar Olvera impulsó un nuevo reglamento para regular el estacionamiento en vía pública. El Cabildo aprobó el Reglamento para el Uso y Control de Estacionamiento en la Vía Pública, y posteriormente se autorizó la operación de parquímetros en zonas como Satélite, La Florida, Tecamachalco y El Mirador.
En esa etapa se habló de una tarifa de 12 pesos por hora y de un esquema en el que 60% de los recursos serían para la empresa operadora y 40% para un fideicomiso destinado a mejoras viales. El problema es que años después se cuestionó que ese fideicomiso no se hubiera concretado con claridad.
La reactivación de 2017 también enfrentó resistencia. En diversas zonas, ciudadanos sabotearon o dañaron equipos como forma de rechazo. El resultado fue que muchos aparatos terminaron sin operar, deteriorados o abandonados en la vía pública.
Patricia Durán: intento de reactivación y dudas sobre la recaudación
Durante la administración de Patricia Durán Reveles, entre 2019 y 2021, el tema volvió a aparecer. La justificación fue nuevamente el combate a franeleros y el ordenamiento en zonas comerciales con alta demanda de estacionamiento, principalmente Ciudad Satélite, Tecamachalco y La Florida.
Sin embargo, el proyecto no se consolidó plenamente. La oposición ciudadana, la pandemia y los cuestionamientos sobre lo ocurrido en administraciones anteriores frenaron una implementación amplia.
En esa etapa también se señaló que el municipio mantenía asuntos pendientes con ParqNau, el esquema que operó durante la administración anterior. Las dudas giraban en torno al destino de la recaudación, la falta de claridad sobre los ingresos y la ausencia de beneficios visibles en las colonias donde se pretendía cobrar.
Angélica Moya: el tema quedó congelado, pero los equipos siguieron abandonados
En la administración de Angélica Moya, de 2022 a 2024, no se consolidó una reactivación amplia comparable a la de 2013 o 2017. El tema quedó latente.
No obstante, los parquímetros siguieron formando parte del paisaje urbano de Naucalpan. En varias zonas, los equipos abandonados recordaban una política pública inconclusa: aparatos sin operar, dudas sin resolver y una percepción de mala administración.
Ese abandono es importante porque alimenta el rechazo actual. Para muchos vecinos, el regreso de los parquímetros no parte de cero, sino de una experiencia previa que no fue transparentada ni reparada.
Qué aprobó el gobierno de Isaac Montoya en 2026
El 24 de abril de 2026, durante la Sexagésima Segunda Sesión Ordinaria de Cabildo, Resolutiva Septuagésima Octava, el Ayuntamiento de Naucalpan aprobó dos acuerdos centrales.
El primero fue el Acuerdo Número 199, mediante el cual se aprobó el Reglamento de Parquímetros de Naucalpan de Juárez, México.
El segundo fue el Acuerdo Número 200, mediante el cual se autorizaron los polígonos donde se implementaría el sistema de cobro de derechos de estacionamiento en la vía pública a través de parquímetros.
Ambos fueron aprobados por mayoría. Esta información puede ser consultada en la Gaceta Municipal, Periódico Oficial del Ayuntamiento de Naucalpan de Juárez, Año 2, Gaceta No. 73, de fecha 24 de abril de 2026.
Acuerdo 199: nuevo Reglamento de Parquímetros
El Reglamento tiene como objeto regular el estacionamiento en la vía pública mediante un sistema de parquímetros. Es de observancia general para habitantes, residentes y visitantes del municipio.
Uno de sus puntos más relevantes es que permite al Ayuntamiento otorgar a un operador, es decir, a una persona moral, el uso y aprovechamiento de bienes municipales de dominio público para instalar y operar el sistema de estacionamiento controlado.
En términos simples: el espacio sigue siendo público, pero su operación puede quedar en manos de una empresa autorizada mediante convenio.
El Reglamento también define conceptos clave como operador, tarifa autorizada, usuario, inmovilizador, comprobante, aplicación móvil y vía pública.
Acuerdo 200: autorización de polígonos de cobro
El segundo acuerdo autoriza los polígonos donde se implementará el sistema de cobro. La información oficial señala que la delimitación se hizo con base en un oficio de la Dirección de Desarrollo Urbano.
Aquí se encuentra uno de los puntos más sensibles: para la ciudadanía no basta saber que hay polígonos autorizados. Lo importante es conocer con claridad qué calles estarán incluidas, cuántos cajones se van a cobrar, quién operará el sistema, cuánto recibirá el municipio, cuánto recibirá la empresa y en qué se gastará el recurso.
Tabla de votación en Cabildo
Votación del Acuerdo 199: Reglamento de Parquímetros
| Edil | Cargo | Sentido del voto |
|---|---|---|
| Isaac Martín Montoya Márquez | Presidente Municipal | A favor |
| Araceli Matehuala Reyes | Primera Síndica | A favor |
| Jesús Rea Almaguer | Primer Regidor | A favor |
| Antonio Fonseca León | Tercer Regidor | A favor |
| Ma. de la Luz Vega Rojas | Cuarta Regidora | A favor |
| Paulo de Jesús Lara Zaavedra | Quinto Regidor | A favor |
| Alba María Milán Lara | Sexta Regidora | A favor |
| Francisco Gómez Cortés | Séptimo Regidor | A favor |
| Ivette Pellon Coria | Undécima Regidora | A favor |
| Ana Ramírez Cendón | Duodécima Regidora | Abstención |
| Víctor Manuel Navarro Ruíz | Segundo Síndico | Ausente con justificación |
| Guadalupe Mejía Olivares | Segunda Regidora | Ausente con justificación |
| Ana Lilia Moreno García | Octava Regidora | Ausente con justificación |
| Eduardo Patricio Castro Bello | Noveno Regidor | Ausente con justificación |
| Lucina Cortés Cornejo | Décima Regidora | Ausente con justificación |
Votación del Acuerdo 200: polígonos de parquímetros
| Edil | Cargo | Sentido del voto |
| Mayoría de integrantes presentes | Cabildo | A favor |
| Ana Ramírez Cendón | Duodécima Regidora | En contra |
| Víctor Manuel Navarro Ruíz | Segundo Síndico | Ausente con justificación |
| Guadalupe Mejía Olivares | Segunda Regidora | Ausente con justificación |
| Ana Lilia Moreno García | Octava Regidora | Ausente con justificación |
| Eduardo Patricio Castro Bello | Noveno Regidor | Ausente con justificación |
| Lucina Cortés Cornejo | Décima Regidora | Ausente con justificación |
Qué zonas tendrían parquímetros en Naucalpan
De acuerdo con información pública y reportes recientes, las zonas consideradas para la implementación del sistema son:
- Naucalpan Centro.
- El Mirador.
- Industrial Alce Blanco.
- Centro Comercial Satélite.
- Lomas de Tecamachalco.
- Zona Azul.
- Boulevares.
La Florida fue mencionada inicialmente dentro de las zonas donde podía plantearse el sistema; sin embargo, vecinos y comerciantes se opusieron y se informó que no sería incluida. En Boulevares también existió rechazo vecinal, pero hasta el momento esa zona sigue apareciendo entre las consideradas.
El caso de Zona Azul y Ciudad Satélite es especialmente sensible porque combina uso habitacional, actividad comercial, trabajadores que llegan diariamente, consumidores, visitantes y una alta demanda de estacionamiento.
Cómo funcionaría el sistema NauPark
La operación actual se vincula con NauPark. Según reportes recientes, los primeros trabajos comenzaron en Zona Azul, donde se pintaron cajones blancos para usuarios de pago y cajones azul celeste para residentes registrados.
El Reglamento contempla que el sistema pueda operar mediante parquímetros físicos y plataformas digitales. Los pagos podrían realizarse mediante aplicación móvil, tarjeta bancaria, transferencia, monedas o billetes, según el medio habilitado.
Horarios, medios de pago y residentes
El horario previsto en el Reglamento es de lunes a miércoles de 8:00 a 20:00 horas, y de jueves a sábado de 8:00 horas hasta las 2:00 horas del día siguiente. Fuera de esos horarios, el estacionamiento en cajones regulados sería libre, siempre que se respeten señalamientos y restricciones de tránsito.
También se prevé que los residentes de zonas reguladas puedan contar con permisos especiales. Sin embargo, para los vecinos todavía hay preguntas importantes: cómo será el registro, qué documentos se pedirán, cuántos vehículos podrán registrar, qué pasará con visitas, cuidadores, trabajadores domésticos, adultos mayores o personas que necesitan estacionarse cerca de una vivienda por razones de salud o seguridad.
¿cuánto pagaría un trabajador al mes?
Con base en el artículo 157 del Código Financiero del Estado de México y Municipios y la UMA diaria 2026 de $117.31, el costo por ocupar un cajón de estacionamiento en vía pública sería de aproximadamente $3.28 por cada 10 minutos.
Esto equivale a:
| Tiempo de uso | Costo estimado |
|---|---|
| 10 minutos | $3.28 |
| 1 hora | $19.71 |
| 8 horas | $157.66 |
| 5 días laborales | $788.30 |
| Semana con sábado de 4 horas | $867.13 |
| Mes promedio | $3,754.67 |
Para un trabajador que necesita estacionarse todos los días cerca de su empleo, el cobro mensual podría acercarse a 3 mil 755 pesos, sin contar multas, inmovilizadores, comisiones o recargos por exceder el tiempo pagado.
La pregunta es inevitable: ¿el costo del ordenamiento vial debe recaer sobre quienes trabajan todos los días en esas zonas?
Inmovilizadores, multas y retiro de vehículos
El Reglamento contempla inmovilizadores. Esto significa que, ante ciertas infracciones, el vehículo podría ser bloqueado para impedir su movimiento.
También se prevé la intervención de Guardia Municipal, la emisión de boletas de infracción, el retiro de objetos que obstruyan cajones y, en ciertos casos, la remisión de vehículos al depósito correspondiente.
Este punto es uno de los más preocupantes para la ciudadanía, porque abre la puerta a una interacción constante entre usuarios, personal autorizado, Guardia Municipal, operador privado y Tesorería. Si no hay reglas claras, supervisión y mecanismos anticorrupción, el sistema puede generar nuevos conflictos en vez de resolver los existentes.
Por qué se oponen vecinos y comerciantes de Ciudad Satélite y Zona Azul
El 9 de junio de 2026, vecinos y comerciantes se manifestaron en la Zona Azul de Ciudad Satélite contra la posible instalación de parquímetros.
Los inconformes señalaron que el proyecto pretende avanzar sin haber tomado en cuenta a vecinos, negocios aledaños, visitantes y personas que diariamente transitan por la zona. Aseguran que una medida de este tipo impactaría directamente en la economía local, la movilidad, el acceso a comercios y la vida cotidiana de quienes habitan ahí.
La protesta no rechaza necesariamente el ordenamiento vial. El reclamo central es que una decisión sobre el uso de la vía pública debe ser consultada, transparente y sustentada en estudios técnicos reales.
El argumento económico
Uno de los argumentos más fuertes contra el programa es el impacto económico para trabajadores.
Durante la sesión de Cabildo, la duodécima regidora Ana Ramírez Cendón expuso un cálculo sobre lo que podría representar el pago de parquímetro para una persona que trabaja en la zona y necesita dejar su auto durante una jornada laboral. De acuerdo con su estimación, el costo mensual podría superar los 4 mil pesos.
La discusión no se limita a quienes van de compras. En zonas como Plaza Satélite o Zona Azul, muchas personas se estacionan porque trabajan cerca, porque no tienen otra alternativa segura de traslado o porque los establecimientos y oficinas no ofrecen suficientes cajones de estacionamiento.
El argumento de movilidad
La autoridad sostiene que el sistema generará rotación y reducirá la saturación. Los vecinos responden que cobrar por estacionarse no necesariamente resuelve el tráfico.
El problema de fondo es más amplio: transporte público insuficiente, banquetas deterioradas, comercios sin estacionamiento suficiente, valet parking irregular, franeleros, cambios de uso de suelo y zonas de alta demanda sin planeación integral.
Si el sistema sólo cobra, pero no ordena integralmente, la ciudadanía puede percibirlo como una medida recaudatoria.
El argumento de transparencia
La pregunta principal es: ¿quién gana con los parquímetros?
Para que el proyecto tenga legitimidad pública, el gobierno municipal debería transparentar:
- Nombre del operador.
- Convenio completo.
- Porcentaje de recursos para la empresa.
- Porcentaje de recursos para el municipio.
- Destino específico de la recaudación.
- Estudios técnicos de movilidad.
- Estudios de impacto económico.
- Número de cajones por zona.
- Criterios para residentes.
- Mecanismos de supervisión ciudadana.
- Procedimiento para quejas y sanciones a personal autorizado.
Sin esa información, el proyecto carga con el peso de los antecedentes de 2013 y 2017.
Lo que dice la autoridad municipal
El gobierno municipal y los ediles que votaron a favor han defendido el sistema como una herramienta de ordenamiento urbano.
Durante la sesión de Cabildo, el tercer regidor Antonio Fonseca León sostuvo que Naucalpan enfrenta calles saturadas, desorden vial y uso ineficiente del espacio público. Argumentó que el programa no es una medida recaudatoria, sino una herramienta de orden para generar rotación y reducir congestión en zonas de alta demanda.
La primera síndica Araceli Matehuala Reyes también defendió la medida al señalar que el crecimiento del flujo vehicular ha rebasado la infraestructura actual. En su intervención, sostuvo que la falta de regulación genera prácticas como estacionamiento en banquetas, accesos prohibidos, doble fila y apropiación ilegal del espacio público por prácticas informales.
El presidente municipal Isaac Montoya ha defendido públicamente que el objetivo es recuperar el orden y evitar abusos en la vía pública.
Lo que falta por aclarar
A pesar de la aprobación del Reglamento y los polígonos, todavía hay preguntas que deben responderse con documentos públicos, no sólo con declaraciones:
- ¿Cuál es el convenio completo con el operador?
- ¿Qué empresa operará el sistema y bajo qué condiciones?
- ¿Cuánto recibirá el municipio por cada peso cobrado?
- ¿Cuánto recibirá la empresa?
- ¿Habrá fideicomiso, comité ciudadano o mecanismo público de vigilancia?
- ¿En qué calles exactas se instalarán los parquímetros?
- ¿Cuántos cajones serán de cobro, libres y exclusivos para residentes?
- ¿Qué pasará con trabajadores que no son residentes pero laboran diariamente en la zona?
- ¿Qué medidas concretas se tomarán contra franeleros, valet parking irregular y estacionamientos abusivos?
- ¿Qué estudios técnicos justifican cada polígono?
- ¿Qué mecanismos tendrá la ciudadanía para impugnar multas, inmovilizadores o errores de cobro?
Análisis editorial: el regreso de una política históricamente rechazada
Naucalpan no está frente a una política pública nueva. Está frente al regreso de un modelo que ya fue probado, rechazado, suspendido, reactivado, cuestionado y abandonado.
Por eso, el gobierno de Isaac Montoya enfrenta un reto mayor que simplemente instalar aparatos o pintar cajones. Debe demostrar que esta vez no se repetirá la historia.
El problema político es evidente: una administración que llegó con discurso de cercanía ciudadana y mandato popular está impulsando una medida que históricamente ha generado rechazo en colonias organizadas. Además, existe una lectura pública inevitable: David Sánchez Guevara impulsó los parquímetros en 2013, y hoy el gobierno de Isaac Montoya retoma una política similar bajo un nuevo nombre y un nuevo esquema.
Esa comparación debe manejarse con cuidado. No basta decir que son “lo mismo”, porque jurídicamente cada administración tiene sus propios actos, reglamentos y convenios. Pero tampoco puede ignorarse que el antecedente político pesa, especialmente cuando hay material gráfico y actos públicos que han sido interpretados por sectores ciudadanos como cercanía política entre figuras de distintas etapas del municipio.
El riesgo para el gobierno actual es que el programa sea leído como continuidad de viejas prácticas, no como una solución moderna de movilidad.
El riesgo para la ciudadanía es que el debate se reduzca a una pelea partidista y se pierda lo más importante: exigir transparencia, consulta, estudios técnicos y mecanismos de control sobre el uso del espacio público.
Preguntas frecuentes sobre parquímetros en Naucalpan
¿Qué aprobó el Cabildo de Naucalpan en abril de 2026?
Aprobó el Reglamento de Parquímetros de Naucalpan de Juárez y autorizó los polígonos donde se implementará el sistema de cobro de estacionamiento en vía pública.
¿Quién votó en contra de los parquímetros?
En la votación del Reglamento no hubo voto en contra, pero sí una abstención de la duodécima regidora Ana Ramírez Cendón. En la votación de los polígonos, la misma regidora votó en contra.
¿Qué zonas tendrían parquímetros?
Las zonas mencionadas públicamente son Naucalpan Centro, El Mirador, Industrial Alce Blanco, Centro Comercial Satélite, Lomas de Tecamachalco, Zona Azul y Boulevares.
¿La Florida tendrá parquímetros?
De acuerdo con reportes públicos, La Florida fue retirada del proyecto después del rechazo vecinal expresado en asamblea.
¿Los residentes pagarán parquímetro?
El Reglamento contempla permisos especiales para residentes dentro de zonas reguladas. Sin embargo, falta claridad pública sobre requisitos, límites, vigencia y reglas concretas de registro.
¿Qué pasa si no pago el parquímetro?
El Reglamento contempla infracciones, multas e incluso inmovilización del vehículo en ciertos supuestos. También prevé la intervención de Guardia Municipal y personal autorizado.
¿Los parquímetros eliminan a los franeleros?
No necesariamente. El sistema puede reducir espacios de control informal, pero si no hay vigilancia, sanciones y alternativas reales, los franeleros podrían adaptarse o trasladarse a otras zonas.
¿Por qué hay rechazo ciudadano?
Porque existen antecedentes de mala administración, dudas sobre la recaudación, equipos abandonados, falta de consulta y temor a que la medida afecte a trabajadores, consumidores y vecinos sin resolver el problema de fondo de movilidad.
Conclusión: por qué importa este debate
El debate sobre los parquímetros en Naucalpan no es sólo sobre pagar o no pagar por estacionarse. Es una discusión sobre quién decide el uso del espacio público, cómo se administran los bienes municipales, qué tanto se consulta a la ciudadanía y cómo se garantiza que una política de movilidad no termine siendo sólo una fuente de ingresos para particulares.
Si el gobierno municipal quiere sostener que NauPark será una herramienta de orden y no una medida recaudatoria, debe abrir la información completa: convenio, operador, porcentajes, estudios, polígonos, reglas para residentes, mecanismos de supervisión y destino de cada peso.
La ciudadanía, por su parte, tiene derecho a exigir que cualquier intervención en la vía pública sea transparente, consultada y técnicamente justificada.
Naucalpan ya vivió una historia de parquímetros con rechazo, suspensión y abandono. La pregunta ahora es si el gobierno actual aprendió de esa historia o si está a punto de repetirla con otro nombre.
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