Viruela: qué es, síntomas y cómo fue erradicada 🦠

Viruela: qué es, síntomas y cómo fue erradicada 🦠

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Durante miles de años, una fiebre podía ser el anuncio de una tragedia. Días después aparecían lesiones profundas en el rostro y las extremidades; algunas personas sobrevivían con cicatrices permanentes, otras perdían la vista y muchas morían. Esa enfermedad era la viruela, una infección que atravesó continentes, alteró guerras y conquistas y terminó convirtiéndose en el primer gran enemigo humano derrotado mediante una campaña sanitaria mundial.

Video de referencia sobre la viruela, su funcionamiento y su impacto histórico.

Respuesta rápida: ¿qué es la viruela?

La viruela fue una enfermedad contagiosa y potencialmente mortal causada por el Variola virus. Su último caso natural ocurrió en Somalia en 1977 y la Organización Mundial de la Salud certificó su erradicación mundial en 1980.

No circula actualmente entre la población y no debe confundirse con la varicela ni con la mpox, anteriormente denominada viruela símica.

Puntos clave sobre la enfermedad

  • Era causada exclusivamente por el Variola virus.
  • Se transmitía principalmente mediante contacto cercano y prolongado con una persona enferma.
  • Provocaba fiebre alta y una erupción progresiva de lesiones profundas.
  • La forma mayor causaba la muerte de alrededor de tres de cada diez enfermos.
  • Podía dejar cicatrices permanentes y provocar ceguera.
  • El último caso natural fue identificado en Somalia en 1977.
  • La OMS declaró oficialmente erradicada la enfermedad en 1980.

La enfermedad que acompañó a la humanidad durante siglos

La viruela no fue una sola pandemia con principio y final perfectamente definidos. Durante siglos se comportó como una enfermedad endémica en distintas regiones y provocó epidemias sucesivas que, con el crecimiento de las ciudades, las guerras, el comercio y las migraciones, terminaron extendiéndose por buena parte del planeta.

En los lugares donde circulaba con regularidad, muchos adultos ya habían sobrevivido a la infección y conservaban inmunidad. Esto no hacía menos peligrosa a la enfermedad: significaba que una parte importante de sus nuevas víctimas eran niños.

La viruela también alcanzaba periódicamente comunidades que llevaban años sin casos. Cuando encontraba una población con poca o ninguna inmunidad, la transmisión podía ser devastadora.

Un origen todavía rodeado de preguntas

El lugar y momento exactos en que surgió la viruela siguen siendo objeto de investigación. Durante mucho tiempo se atribuyeron a esta enfermedad algunas lesiones observadas en momias egipcias, incluida la del faraón Ramsés V, pero no todas esas identificaciones han podido comprobarse mediante análisis genéticos.

La evidencia molecular es más prudente. Una investigación publicada en Science encontró ADN de antiguas cepas de Variola virus en restos humanos de la época vikinga y demostró que el virus circulaba en el norte de Europa hace aproximadamente 1,400 años. El estudio también identificó un linaje antiguo que posteriormente desapareció y estimó que las variantes analizadas compartían un ancestro de hace alrededor de 1,700 años. Esto no significa que la enfermedad surgiera exactamente entonces, sino que su historia evolutiva continúa reconstruyéndose.

Las regiones donde la viruela se volvió endémica

Con el paso de los siglos, la viruela se estableció de manera persistente en zonas densamente pobladas de Europa y Asia. También circuló en África y, después de los viajes transatlánticos, llegó a América.

Todavía en 1967, al comenzar la fase intensiva del programa internacional de erradicación, existían áreas endémicas en África, Asia, Indonesia y partes de Sudamérica. Ese año se estimaban más de diez millones de casos y alrededor de dos millones de muertes en 43 países, de acuerdo con registros históricos de la OMS.

La viruela en México y la epidemia de 1520

En México, la viruela está vinculada con uno de los episodios más dolorosos de la Conquista. La enfermedad llegó a un territorio cuyos habitantes no tenían una experiencia inmunológica previa comparable con la de las poblaciones euroasiáticas.

La epidemia se extendió en 1520, mientras Tenochtitlán enfrentaba el conflicto militar y una profunda crisis política. Las fuentes históricas describen enfermos postrados, una gran mortalidad y comunidades incapaces de atender simultáneamente a quienes enfermaban, cultivar alimentos, transportar provisiones y mantener su organización cotidiana.

Entre las víctimas se encontró Cuitláhuac, tlatoani mexica que sucedió a Moctezuma Xocoyotzin. Su muerte agravó la inestabilidad política antes del sitio definitivo de Tenochtitlán.

Una enfermedad en medio de la caída de Tenochtitlán

Sería incorrecto explicar la caída de la ciudad únicamente por la viruela. En el desenlace también intervinieron las alianzas indígenas encabezadas por los tlaxcaltecas, el sitio, la interrupción del suministro de agua y alimentos, la superioridad tecnológica en determinados ámbitos y los conflictos políticos preexistentes.

Sin embargo, la epidemia sí redujo la capacidad de resistencia, provocó numerosas muertes y desorganizó la vida social. La viruela no conquistó por sí sola a Tenochtitlán, pero se convirtió en un factor decisivo dentro de un proceso militar y político mucho más amplio.

Qué es la viruela y cómo actuaba en el organismo

La viruela era una infección sistémica. Esto significa que no se limitaba a la piel, aunque sus lesiones fueran el signo más reconocible.

Después de ingresar principalmente por las vías respiratorias, el virus comenzaba a multiplicarse y alcanzaba el sistema linfático. Posteriormente pasaba a la sangre —un proceso denominado viremia— y se distribuía por distintos órganos y por la piel.

El virus contaba con proteínas capaces de interferir con las defensas inmunológicas del organismo. A diferencia de muchos virus de ADN, podía realizar su replicación en el citoplasma de la célula porque transportaba y codificaba buena parte de la maquinaria que necesitaba.

Taxonomía del Variola virus

  • Realm: Varidnaviria.
  • Reino: Bamfordvirae.
  • Filo: Nucleocytoviricota.
  • Clase: Pokkesviricetes.
  • Orden: Chitovirales.
  • Familia: Poxviridae.
  • Subfamilia: Chordopoxvirinae.
  • Género: Orthopoxvirus.
  • Especie: Orthopoxvirus variola.
  • Virus: Variola virus.

Se trata de un virus grande, con forma semejante a un ladrillo cuando se observa mediante microscopía electrónica. Posee un genoma lineal de ADN de doble cadena. La clasificación puede consultarse en el reporte del Comité Internacional de Taxonomía de Virus.

Cómo se transmitía la viruela

La transmisión ocurría principalmente mediante contacto cercano y prolongado cara a cara. Las secreciones de la boca y la garganta de una persona enferma contenían virus, particularmente después de que aparecían las primeras lesiones.

También podía propagarse mediante contacto directo con lesiones o costras, así como a través de ropa de cama u objetos contaminados. La transmisión a larga distancia por el aire era posible en circunstancias especiales, pero no constituía la vía habitual.

El periodo de incubación generalmente duraba entre 7 y 19 días, con un promedio aproximado de 10 a 14 días. Durante gran parte de esa etapa la persona todavía no presentaba síntomas ni transmitía la enfermedad.

Cuáles eran los síntomas de la viruela

La enfermedad solía comenzar de forma repentina con fiebre elevada, cansancio intenso, dolor de cabeza, dolor fuerte de espalda, malestar general y postración. En algunos casos también provocaba vómito y dolor abdominal.

Entre dos y tres días después aparecía una erupción característica. Primero surgían lesiones en la boca y posteriormente manchas en la cara y las extremidades. Las lesiones evolucionaban de manera coordinada: máculas, pápulas, vesículas, pústulas y, finalmente, costras.

La erupción era más abundante en la cara, brazos y piernas que en el tronco. También podía afectar las palmas de las manos y las plantas de los pies. Las pústulas eran firmes, profundas y frecuentemente mostraban una depresión en el centro.

Las costras tardaban varias semanas en desprenderse. Hasta que caía la última, la persona podía continuar siendo contagiosa. La Organización Mundial de la Salud conserva una descripción clínica general y los archivos de la campaña mundial.

Diferencias entre viruela, varicela y mpox

CaracterísticaViruelaVaricelaMpox
AgenteVariola virusVirus varicela-zósterMonkeypox virus
Situación actualErradicadaCircula mundialmenteContinúa circulando
Distribución clásicaMás lesiones en cara y extremidadesMás lesiones en el troncoVariable; puede haber lesiones localizadas
EvoluciónLesiones generalmente sincronizadasLesiones en distintas etapasPuede variar según el brote
Palmas y plantasFrecuentemente afectadasMenos habitualPueden afectarse

Estas diferencias sirven como orientación, pero ninguna persona debe intentar diagnosticarse únicamente mediante fotografías o descripciones en internet.

Formas clínicas y letalidad

Viruela mayor y viruela menor

La variola mayor era la presentación más grave y común. Aproximadamente tres de cada diez personas que la contraían morían, aunque la letalidad cambiaba según la edad, las condiciones de salud y la forma clínica.

La variola menor, también conocida como alastrim, provocaba un cuadro generalmente más leve y tenía una letalidad mucho menor, cercana al 1% en los registros históricos.

Dentro de la viruela mayor existían varias presentaciones clínicas. La ordinaria era la más común. También había una forma modificada, generalmente más leve en personas previamente vacunadas.

Formas malignas y hemorrágicas

La forma plana o maligna producía lesiones que no evolucionaban de la manera habitual y podía ocasionar un deterioro sistémico grave.

La viruela hemorrágica causaba sangrado en la piel y órganos internos. Era poco frecuente, pero casi siempre mortal. Estas variantes explican por qué algunas fuentes mencionan tasas de mortalidad cercanas al 100%: no se refieren a todos los casos, sino a presentaciones excepcionales y extremadamente graves.

Infografía de metropoli.click sobre qué era la viruela, sus síntomas, letalidad y erradicación
Datos esenciales para entender la viruela y su erradicación.

Las grandes epidemias de viruela

No existe una lista universal de “pandemias de viruela” comparable con la clasificación moderna de las pandemias de influenza o COVID-19. La enfermedad produjo epidemias recurrentes y amplias oleadas intercontinentales durante siglos.

Eurasia y las epidemias recurrentes

La viruela circuló de manera persistente en ciudades de Europa y Asia. Las rutas comerciales, campañas militares, peregrinaciones y movimientos de población facilitaron su expansión.

En las sociedades donde era endémica, la enfermedad afectaba especialmente a niños. Quienes sobrevivían quedaban normalmente protegidos ante una nueva infección, aunque podían conservar cicatrices o discapacidad visual.

Durante el siglo XVIII la viruela continuaba causando una gran mortalidad en Europa. La enfermedad alcanzaba por igual a personas pobres, integrantes de las cortes y monarcas, demostrando que la posición social no ofrecía una barrera inmunológica.

América y las poblaciones sin inmunidad previa

La expansión más devastadora ocurrió tras la llegada del virus a América. Las epidemias iniciadas en el Caribe y México avanzaron hacia Centro y Sudamérica, mientras otras oleadas se extendieron posteriormente por Norteamérica.

La viruela interactuó con guerras, desplazamientos, explotación, hambre, ruptura de redes comunitarias y la llegada simultánea de otras enfermedades. Por ello, atribuir toda la caída demográfica indígena exclusivamente a un solo virus simplifica un proceso histórico mucho más complejo.

Qué se utilizaba para prevenir o curar la viruela

Durante siglos se administraron bebidas, plantas, purgas, ungüentos y otros remedios tradicionales. También se modificaban la temperatura, iluminación o color de las habitaciones de los enfermos conforme a distintas teorías médicas.

Ninguno de esos recursos eliminaba el Variola virus. Antes de la medicina moderna, lo más útil era alimentar e hidratar al enfermo, limpiar las lesiones, disminuir el dolor y tratar algunas complicaciones. La OMS señala que, antes de la erradicación, nunca se encontró una cura y la atención se concentraba en limpiar las heridas y aliviar el sufrimiento.

La variolización

La primera forma eficaz de prevención fue la variolización. Se practicó de distintas maneras en China, India, partes de África y el Imperio otomano antes de extenderse por Europa.

Consistía en introducir deliberadamente material procedente de una persona con viruela en alguien sano. El objetivo era provocar una infección más controlada que dejara inmunidad.

El procedimiento reducía el riesgo de morir respecto de contraer la enfermedad de manera natural, pero seguía siendo peligroso: algunas personas desarrollaban viruela grave y podían transmitirla, dando origen a nuevos brotes. Por esas razones fue abandonado cuando apareció una opción más segura.

Edward Jenner y el nacimiento de la vacunación

En 1796, el médico inglés Edward Jenner puso a prueba la observación de que quienes habían padecido viruela vacuna parecían estar protegidos frente a la viruela humana.

Jenner inoculó material de una lesión de viruela vacuna al niño James Phipps y posteriormente comprobó su protección mediante procedimientos que hoy resultarían éticamente inadmisibles. En 1798 publicó sus resultados.

La palabra “vacuna” deriva precisamente de vacca. Con el tiempo, el virus utilizado en las vacunas dejó de ser idéntico al de la viruela vacuna y pasó a ser el virus vaccinia, un Orthopoxvirus relacionado cuyo origen exacto continúa estudiándose.

La expedición que llevó la vacuna a América

Entre 1803 y 1806, la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, dirigida por Francisco Javier Balmis, llevó la vacunación a territorios de América y Asia.

Como no existían refrigeradores, el material biológico se conservó mediante una cadena de vacunación de brazo a brazo en niños. Isabel Zendal desempeñó un papel fundamental en el cuidado de los menores durante el viaje.

La expedición representa un antecedente extraordinario de cooperación sanitaria internacional, aunque también debe analizarse desde los criterios éticos actuales y el contexto colonial en el que participaron niños institucionalizados.

Cómo se consiguió erradicar la viruela

La viruela reunía varias características que hicieron posible su eliminación: el ser humano era su único reservorio natural; no existían animales que mantuvieran permanentemente la transmisión; los enfermos desarrollaban signos visibles; no había una transmisión silenciosa prolongada; la vacuna era eficaz y quienes sobrevivían adquirían inmunidad duradera.

Vacunación, vigilancia y cerco epidemiológico

La OMS aprobó un programa mundial en 1959, pero la fase intensiva comenzó en 1967. La estrategia no dependió solamente de vacunar indiscriminadamente a toda la población.

Los equipos localizaron casos, aislaron a los enfermos, identificaron contactos y vacunaron a las personas que vivían o trabajaban alrededor de cada foco. Este método se conoce como vacunación en anillo o cerco epidemiológico.

La aguja bifurcada, sencilla y económica, permitió aplicar la vacuna con rapidez y utilizando una cantidad reducida de producto. La vigilancia activa, los registros, la investigación de rumores y la cooperación entre países fueron tan importantes como la vacuna.

El último caso natural y la declaración de 1980

El último caso natural de variola mayor fue registrado en Bangladesh en 1975. El último caso de viruela adquirida naturalmente, provocado por variola menor, correspondió a Ali Maow Maalin, trabajador sanitario de Somalia diagnosticado en 1977.

En 1978, Janet Parker, fotógrafa médica británica, contrajo la enfermedad por una exposición relacionada con un laboratorio de la Universidad de Birmingham y murió. Fue el último fallecimiento conocido por viruela.

Una comisión internacional certificó la erradicación en 1979 y la Asamblea Mundial de la Salud la declaró formalmente en mayo de 1980. La OMS conserva la historia de la vacunación y de la campaña mundial.

¿Existe actualmente un tratamiento contra la viruela?

Cuando la viruela todavía circulaba no existía un medicamento capaz de curarla. La atención consistía en controlar síntomas, prevenir la deshidratación, cuidar las lesiones y tratar complicaciones.

Actualmente existen antivirales desarrollados como medidas de preparación ante una emergencia. El tecovirimat fue autorizado en Estados Unidos para tratar la viruela con base principalmente en estudios con animales y datos de seguridad en humanos. El brincidofovir fue autorizado en 2021 bajo un modelo semejante. El cidofovir ha mostrado actividad contra Orthopoxvirus en laboratorio y animales, pero no está autorizado específicamente para viruela.

Ninguno pudo probarse en ensayos con personas enfermas de viruela porque la infección ya había sido erradicada. Por ello, no deben considerarse medicamentos de uso doméstico ni una garantía de curación. Su administración correspondería exclusivamente a autoridades y especialistas durante una emergencia. Los CDC explican las opciones disponibles y sus limitaciones.

La vacuna tampoco se aplica rutinariamente a la población general. Como contiene virus vaccinia vivo, puede causar efectos adversos graves en determinados grupos. Solo se conserva para personal con riesgos específicos y reservas de emergencia.

Qué hacer ante un supuesto caso

Un caso de viruela en México sería una emergencia sanitaria nacional e internacional. Sin embargo, debido a que la enfermedad está erradicada, una erupción cutánea tiene muchas más probabilidades de corresponder a varicela, mpox, una reacción alérgica u otra infección.

Si alguien presenta fiebre alta seguida de lesiones profundas, firmes y en una etapa semejante de evolución, debe evitar el contacto estrecho con otras personas, no tocar ni perforar las lesiones y solicitar orientación médica inmediata. Es preferible llamar antes de ingresar a una clínica para que el personal establezca medidas de aislamiento.

  1. Evitar reuniones, escuelas, centros laborales y transporte concurrido.
  2. Cubrirse y utilizar cubrebocas si puede hacerlo.
  3. Informar al personal médico sobre viajes, contactos y exposiciones laborales.
  4. No compartir ropa, toallas ni objetos personales.
  5. Seguir únicamente las indicaciones de las autoridades sanitarias.

La atención debe realizarse en una institución hospitalaria y con intervención de especialistas en infectología, epidemiología y salud pública. El personal médico notificaría de inmediato a las autoridades sanitarias y solicitaría pruebas especializadas.

Por qué la viruela no ha desaparecido de la agenda sanitaria

El Variola virus ya no circula de manera natural, pero existen muestras oficialmente conservadas en dos centros de alta seguridad: los CDC, en Atlanta, Estados Unidos, y el centro VECTOR, en Rusia.

Su conservación permite investigar vacunas, antivirales y métodos de diagnóstico. Al mismo tiempo, el posible uso deliberado del virus obliga a mantener protocolos internacionales de bioseguridad.

Esto no significa que exista un brote ni que la población deba vacunarse nuevamente. Significa que las autoridades mantienen reservas y planes de respuesta frente a un acontecimiento improbable, pero potencialmente grave.

Opinión editorial

La erradicación de la viruela demuestra que las vacunas no actúan de manera aislada. Su éxito dependió de sistemas de vigilancia capaces de encontrar casos, personal que recorrió comunidades remotas, países que compartieron información y una estrategia internacional sostenida durante años.

También deja una lección institucional: la confianza pública se construye con información transparente, resultados verificables y capacidad para responder dudas legítimas. Defender la vacunación no exige ocultar sus riesgos; exige explicar con claridad por qué sus beneficios pueden superar ampliamente esos riesgos cuando existe una amenaza real.

Preguntas frecuentes sobre la viruela

¿La viruela todavía existe?

No circula naturalmente. El último caso natural ocurrió en 1977 y la OMS certificó su erradicación en 1980.

¿La viruela y la varicela son lo mismo?

No. Son enfermedades causadas por virus diferentes. La varicela continúa circulando y generalmente es menos grave.

¿La mpox es una nueva forma de viruela humana?

No. Es causada por otro Orthopoxvirus. Ambas enfermedades están relacionadas, pero no son iguales.

¿Cuántas personas morían por viruela?

La viruela mayor provocaba la muerte de aproximadamente 30% de los enfermos. Las formas hemorrágica y maligna podían ser mucho más letales.

¿Existe una vacuna?

Sí, pero no se aplica rutinariamente porque la viruela está erradicada y la vacuna puede producir efectos adversos. Se conservan reservas para emergencias.

¿Qué tomaban las personas para curarse?

Se utilizaron innumerables remedios tradicionales, pero ninguno eliminaba el virus. La atención se limitaba a líquidos, alimentos, limpieza de lesiones, alivio del dolor y tratamiento de complicaciones.

¿Cómo desapareció la enfermedad?

Mediante vacunación, búsqueda activa de casos, aislamiento, rastreo de contactos y vacunación en anillo alrededor de cada brote.

¿Qué debo hacer si creo que alguien tiene viruela?

Debe evitar contactos y solicitar orientación médica inmediata por teléfono. No debe presentarse sin aviso en una sala concurrida ni manipular las lesiones.

Conclusión

La viruela causó epidemias durante siglos, dejó millones de muertos y modificó acontecimientos históricos como la conquista de México. Su desaparición no ocurrió por una cura milagrosa: fue el resultado de una vacuna efectiva, vigilancia epidemiológica, aislamiento de casos y cooperación internacional.

Conocer su historia ayuda a comprender por qué la salud pública no consiste solamente en atender enfermos. También implica investigar, prevenir, comunicar con transparencia y coordinar instituciones antes de que una amenaza se convierta en una catástrofe.

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